Las paredes verticales del Cabo Andritxol dominan desde lo alto este particular punto de inmersión.
Una gran formación rocosa y paredes que caen hacia el azul alcanzando rápidamente los 35 metros de profundidad. En este paisaje abrupto, encontramos infinidad de pequeños túneles y agujeros donde morenas, pulpos, meros, corvinas cabrachos encuentran refugio. Las langostas son vistas comúnmente por los buceadores a profundidades inferiores que en otros lugares.